jueves, 3 de octubre de 2019

Calígula el pájaro mediocre

 Calígula el pájaro mediocre


Soy Calígula el pájaro mediocre. No soy alto ni bajo, con manos blancas y negras. Mis ojos, son pequeños y tengo la nariz ancha; no tengo la mejor visión del mundo, pero por lo menos puedo ver mejor que un ciego. (Lo demás de mi persona no es relevante), soy delgado, pelo largo café; tengo cicatrices en mi espalda, en mis manos y en la frente. Normalmente estoy constantemente aburrido; por lo que estoy todos los días pensando en correr, y creando situaciones que  nunca van a suceder. Me duelen las rodillas y a veces el estómago (por el hambre).
No de que hacer con el futuro; tal vez hacer algo sin sentido es lo que quiero, sin embargo en ninguna realidad me conviene. Ojala deje de repetirme lo obvio y salga hacer la vida, un experiencia irreal.

A continuación para rellenar, les cuento una historia.

Hay veces en las que uno no sigue el sendero, quizás para no llegar a la meta, por que sabe que al llegar tendrá que hacer mil cosas, en poco tiempo; es por eso que un día, cuando iba de regreso a casa, preferí quedarme un rato en un parque pequeño a meditar.
El parque no era nada del otro mundo pero había algo que en mi casa es muy difícil de conseguir; el silencio; Pocas cosa se oían, el sonido de las aves, pasos cortos que recorren la vereda y viento, ligero o fuerte no importaba mucho, con tal de no percibir siluetas molesta, era feliz.
Bueno como sea o como allá pasado; estaba sentado en esas típicas bancas publicas, que se encuentra en el parque, cuando se me acerca uno de esos pájaros pequeños que cantan todo el maldito día; y sin saber por que, le digo: -wena pájaro, ¿Cómo te va? Y sin esperar un respuesta el jodido pájaro del demonio responde:-no tan bien, desde que los homosapien sapien como tu, empezaron a cambiar de color las nubes. No pude procesar la información por unos instantes, como si mi cerebro se hubiera detenido. Entonces respire profundamente; le di una patada fuerte al demonio volador y Salí corriendo del parque.
Al día siguiente no pude pensar en otra coca, a si que me propuse que cuando pase por el parque, me disculparía con el pájaro( si es que estaba) y trataría de socializar con el ave.
Hay estaba yo, curioso, en ese relajante parque lleno de caca de pájaros y juegos que nadie usa; me acerco a un árbol que estaba lleno de pájaros que posaban en las ramas, y digo:
-perdón ave, si es que estas hay, solo me asuste un poco…; vine a disculparme.
Y en lo profundo del árbol una voz me responde:
-esta bien; fue mi culpa haberte hablado; nosotros tenemos prohibido hablarle a ustedes, es mas, ahora mismo si no hubieras venido voluntariamente, te hubiéramos secuestrado y te traeríamos ante nosotros.
Yo no puse mucha atención, los pájaros me encantaban y ver uno de cerca y que además este hablando, te deja desconcertadamente asombrado. Bueno cuando el ave dejo de hablar, una luz proveniente del árbol me cegó y solo pude escuchar voces graves discutiendo; sentí plumas tocando mi piel y al mismo tiempo mezclándose con mi carne. Pasaron hora para que mi visión volvieran, pero en cuanto regresaba los colores únicos del arcoíris, Pude definir que mi estatura no era la misma, mi piel tampoco, mis piernas eran mas flacas, mis pies no eran pies, mi cara se alargo y ya ni le puedo decir cara, pero lo peor (que pronto se convirtió en lo mejor) estaba repleto de plumas azules, desde las puntas de mis manos asta la punta de mi cola. Me había transformado en un ave azul…un pájaro, un monstro enano y feo.

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